italia

crecemos a la par de nuestras boludeces.

digo, todo va tomando la dimensión de nuestra edad (supuestamente)
el tiempo avanza y el correr de los días, los meses y los años está acompañado por el correlato de nuestras actitudes, que a veces coinciden o no, con nuestro momento madurativo-emotivo-mental (ajá)

así.

entonces cuando vivimos el presente de verdad(t) nos preguntamos si realmente estamos respondiendo a algún tipo de coherencia. pensamos dónde es que está toda esa coherencia en realidad, porque cuando creemos que la encontramos se nos desajusta todo, entonces ahí es cuando nos relajamos y suponemos que claro ("pero claaro") la normalidad es la incoherencia, porque no hay normalidad. ahí estaba todo (al fin!) en la alegría de no estar dentro de lo esperado, de lo convenido. esa es la gracia, el asunto, la emoción.

1 comentario:

Fernando dijo...

éramos tan modernos!